Diez años atrás, me puse en manos de científicos.
Ellos
observaron minuciosamente, y analizaron las reacciones de mi
andamiaje biológico, y también las de mi mente.
Del
alma ellos no hablan, pero como uno si puede hacerlo, me encargué de dejar
unas sonrisas del alma en sus científicos tests y en la autoevaluación que me
sugerían al finalizar las sucesivas pruebas de “pharmahuasca” a
las que personalmente me ofrecí como voluntario.
Por
el tiempo en que ocurrió, tomé apuntes, tal vez escribí una nota
que titularon o titulé “el conejillo de pharmahuasca” *. Por eso
ahora no voy a contar todo el periplo.
Solo
recordar lo que hoy, a través de esa década, considero que fue un
mensaje verbal Fuerte y Claro.
Múltiples
experiencias de psylocibe de variado calibre me habían dejado la
impronta de la imagen y del símbolo, nunca una frase. Nunca me había
ocurrido eso de que una frase se me grabase en la Mente con un
magnetismo para mi desconocido.
La
frase que germinó en mi sistema abonado con este “enteógeno” de
laboratorio fue: “Los Dioses son Información”.
En
el momento, solo atiné a apuntarla en mi cuaderno, e intentar
escribir algo más que pudiese presentarse en la pantalla de mi
mente, pero solo venían imágenes y símbolos…
Los
Dioses son Información…
Por
cuanto, que si la Información es el conjunto de datos ordenados que
forman un mensaje que a su vez cambia el estado de conocimiento del
sujeto o sistema que recibe el mensaje, los Dioses podrían ser
materia prima que la Conciencia o Mente Universal provee de modo
aleatorio o amorfo, hasta que nuestras conciencias, vestidas de
humanos, nos acercamos a “Ello” dándole el sentido o el
significado que nuestros espíritus lleguen a imaginar y/o
interpretar.
O
puede también que se trate de un “darnos cuenta” que todo posee
y provee información desde el momento en que se le presta debida
atención.
Nuestro
estado de Conocimiento cambia. Y a veces se le ocurre dar un buen
salto, sobretodo si uno permite que un “aliado químico” penetre
en su sistema.
Este
nuevo conocimiento puede que nos lleve a una temporal certeza… A la
certeza de que somos Información. Y que además en esa Información
anide otra certeza: La de que tal vez seamos Dioses.
Y
aún más… Que en esa Pluralidad que creemos ser, una definitiva
certeza busque Nacer.
La
certeza de que Somos solo un Despertar desde la parte
hacia
la Unidad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario