Bueno, supongamos que al final
eso que llamamos final no existe
en ninguna de sus formas.
Luego supongamos que el amanecer
es siempre
ese momento en que nos encontramos,
donde conformamos
una fantástica red de soñadores
con la energía de la galaxia
en nuestros corazones.
Míralo... Siéntelo fluir...
le dicen el “Espiritu del Valle nunca muere”,
“La Hembra misteriosa”.
El TAO florece en todos los procesos, es la gran compañía.
Relájate... no hay otro modo de sortear esta tormenta...