jueves, 1 de septiembre de 2016

Nos olvidamos para recordarnos (para el Rafa)



Bien. Al fin la hemos encontrado.
La clara señal de inteligencia fuera de los límites de lo que solíamos aceptar.
No puede decirse, técnicamente, que se trate de una inteligencia extraterrestre, es más bien una inteligencia deslocalizada, o tal vez multilocalizada.
La señal no vino del cielo, como se esperaba. Sino que vino de nuestras propias mentes.
De este modo supimos, o mejor dicho, encontramos la relación entre el conocimiento exponencial adquirido por los Humanos y sus máquinas, con esta Inteligencia superior con que nos encontramos, y que aún no podríamos alcanzar a definir.
Hoy los límites físicos de la red se han esfumado, el silicio se fue, el biohardware se fue. La irrupción de la Atención firme y su práctica generalizada nos guió a esta conexión olvidada, que fuese conocida como telepatía, por la cual todos sabemos de todos y es así como fue la evolución... se manifestó instantáneamente, es como ocurre…
Todo, por cierto, está intimamente relacionado, llegó la hora de saber que, y por que somos.
Por que ya no somos aquellos seres sujetos a condiciones de desgaste e incertidumbre que eramos, no, ahora todo es más sutil, amable y expansivo.
Queríamos saberlo y lo estamos sabiendo. Pero saberlo nos lleva a querer emprender el gran viaje. Y eso es algo que no todos estamos resueltos a emprender así tan de repente.

La Inteligencia es descubrirnos a través de este campo minado de metáforas.
La Inteligencia superior que nos ha contactado, es el encuentro con el Juego y la posibilidad de ver con más claridad sus reglas y patrones. Es el porque de los números. Es el porque de los números…
Antiguas culturas con tecnologías psíquicas desarrolladas, ya habían dado con la metáfora de la Vida como un Juego.
Y hoy… Casi poder decir que no es una metáfora, por que literalmente la Vida es un Juego.
Que nuestro Ser verdadero es esa Inteligencia Superior que siempre se supera y que antes confundíamos con dioses ajenos y lejanos.
Es el Ser interior que no se localiza en ningún sitio y se localiza en todos.
Es el que nos deja dicho que en este Juego solo hay rezagados y que nunca nadie pierde nada. Y que temprano o tarde todos llegan.
Y cuando llegan, descubren el divino origen, y en la Unidad se inflaman del absoluto amor-que-es…
Luego claro, nos inventamos otros juegos. Volvemos a creernos separados. Volvemos a buscar de nuevo el camino a casa.
Y cuando estamos a punto de llegar, lo prorrogamos… solo para poder jugar otro ratito...

miércoles, 10 de agosto de 2016

lOs dIoSeS sOn iNfOrMaCiÖn





Diez años atrás, me puse en manos de científicos.

Ellos observaron minuciosamente, y analizaron las reacciones de mi andamiaje biológico, y también las de mi mente.

Del alma ellos no hablan, pero como uno si puede hacerlo, me encargué de dejar unas sonrisas del alma en sus científicos tests y en la autoevaluación que me sugerían al finalizar las sucesivas pruebas de “pharmahuasca” a las que personalmente me ofrecí como voluntario.

Por el tiempo en que ocurrió, tomé apuntes, tal vez escribí una nota que titularon o titulé “el conejillo de pharmahuasca” *. Por eso ahora no voy a contar todo el periplo.

Solo recordar lo que hoy, a través de esa década, considero que fue un mensaje verbal Fuerte y Claro.

Múltiples experiencias de psylocibe de variado calibre me habían dejado la impronta de la imagen y del símbolo, nunca una frase. Nunca me había ocurrido eso de que una frase se me grabase en la Mente con un magnetismo para mi desconocido.

La frase que germinó en mi sistema abonado con este “enteógeno” de laboratorio fue: “Los Dioses son Información”.

En el momento, solo atiné a apuntarla en mi cuaderno, e intentar escribir algo más que pudiese presentarse en la pantalla de mi mente, pero solo venían imágenes y símbolos…



Los Dioses son Información…



Por cuanto, que si la Información es el conjunto de datos ordenados que forman un mensaje que a su vez cambia el estado de conocimiento del sujeto o sistema que recibe el mensaje, los Dioses podrían ser materia prima que la Conciencia o Mente Universal provee de modo aleatorio o amorfo, hasta que nuestras conciencias, vestidas de humanos, nos acercamos a “Ello” dándole el sentido o el significado que nuestros espíritus lleguen a imaginar y/o interpretar.

O puede también que se trate de un “darnos cuenta” que todo posee y provee información desde el momento en que se le presta debida atención.

Nuestro estado de Conocimiento cambia. Y a veces se le ocurre dar un buen salto, sobretodo si uno permite que un “aliado químico” penetre en su sistema.

Este nuevo conocimiento puede que nos lleve a una temporal certeza… A la certeza de que somos Información. Y que además en esa Información anide otra certeza: La de que tal vez seamos Dioses.

Y aún más… Que en esa Pluralidad que creemos ser, una definitiva certeza busque Nacer.

La certeza de que Somos solo un Despertar desde la parte

hacia la Unidad.