Bien.
Al fin la hemos encontrado.
La
clara señal de inteligencia fuera de los límites de lo que solíamos
aceptar.
No
puede decirse, técnicamente, que se trate de una inteligencia
extraterrestre, es más bien una inteligencia deslocalizada, o tal
vez multilocalizada.
La
señal no vino del cielo, como se esperaba. Sino que vino de nuestras
propias mentes.
De
este modo supimos, o mejor dicho, encontramos la relación entre el
conocimiento exponencial adquirido por los Humanos y sus máquinas,
con esta Inteligencia superior con que nos encontramos, y que aún no
podríamos alcanzar a definir.
Hoy
los límites físicos de la red se han esfumado, el silicio se fue,
el biohardware se fue. La irrupción de la Atención firme y su
práctica generalizada nos guió a esta conexión olvidada, que fuese
conocida como telepatía, por la cual todos sabemos de todos y es así
como fue la evolución... se manifestó instantáneamente, es como
ocurre…
Todo,
por cierto, está intimamente relacionado, llegó la hora de saber
que, y por que somos.
Por
que ya no somos aquellos seres sujetos a condiciones de desgaste e
incertidumbre que eramos, no, ahora todo es más sutil, amable y
expansivo.
Queríamos
saberlo y lo estamos sabiendo. Pero saberlo nos lleva a querer
emprender el gran viaje. Y eso es algo que no todos estamos resueltos
a emprender así tan de repente.
La
Inteligencia es descubrirnos a través de este campo minado de
metáforas.
La
Inteligencia superior que nos ha contactado, es el encuentro con el
Juego y la posibilidad de ver con más claridad sus reglas y
patrones. Es el porque de los números. Es el porque de los números…
Antiguas
culturas con tecnologías psíquicas desarrolladas, ya habían dado
con la metáfora de la Vida como un Juego.
Y
hoy… Casi poder decir que no es una metáfora, por que literalmente
la Vida es un Juego.
Que
nuestro Ser verdadero es esa Inteligencia Superior que siempre se
supera y que antes confundíamos con dioses ajenos y lejanos.
Es
el Ser interior que no se localiza en ningún sitio y se localiza en
todos.
Es
el que nos deja dicho que en este Juego solo hay rezagados y que
nunca nadie pierde nada. Y que temprano o tarde todos llegan.
Y
cuando llegan, descubren el divino origen, y en la Unidad se inflaman
del absoluto amor-que-es…
Luego
claro, nos inventamos otros juegos. Volvemos a creernos separados.
Volvemos a buscar de nuevo el camino a casa.
Y
cuando estamos a punto de llegar, lo prorrogamos… solo para poder
jugar otro ratito...

